Mantenimiento y durabilidad del SATE 

Mantenimiento e instalación SATE

Instalar un Sistema de Aislamiento Térmico Exterior (SATE) reduce el consumo energético del edificio rehabilitado entre un 30% y un 70%. Estas intervenciones pueden durar toda la vida del edificio siempre que se programen acciones periódicas de mantenimiento del SATE y se vigile el estado mismo de la fachada.  

Catálogo de Soluciones de Aislamiento Térmico

Factores que afectan a la durabilidad del SATE 

La vida útil del sistema depende tanto de las acciones de los humanos (usuarios del inmueble y operarios de las compañías de suministros) como de factores externos, entre los que destacan la climatología, la geología o la contaminación.  

Cada construcción envejece con unas condiciones particulares que afectan de distinta forma a la estanqueidad de los sellados. A veces será solo el deterioro natural de los materiales. Otras, irrumpen factores imprevistos que aceleran su degradación (rotura de tuberías, corrimientos de tierras por obras en las inmediaciones, impacto de un rayo contra la fachada…).  

Deterioro por causas humanas 

Con los años, los inmuebles sufren un deterioro progresivo, tanto en la estructura del edificio como en la envolvente. Muchos desperfectos los causan los propios inquilinos, con los cambios de ventanas, cerramientos, instalación de toldos, aires acondicionados…  

En otras ocasiones, las alteraciones vienen provocadas por intervenciones de las compañías eléctricas, del gas…  

Impacto del clima 

La meteorología adversa también condiciona la durabilidad de los sistemas de aislamiento térmico. La lluvia, el viento y los cambios de temperatura extremos entre el día y la noche aceleran el desgaste de los materiales, llegando incluso a causar destrozos severos en muros y cornisas.  

El impacto del clima en el mantenimiento de fachadas puede obligar a acometer revisiones y reparaciones mucho antes de lo previsto para subsanar desperfectos imprevistos.  

Geología del terreno 

La geología del terreno es otro factor para tener en cuenta. Las zonas sísmicas requieren mayor atención por su impacto en la integridad de los edificios.  

Otros factores 

La contaminación, la presencia de aves, las obras en las inmediaciones que puedan generar vibraciones en el terreno, los incendios y hasta los disturbios urbanos condicionan el buen estado de las fachadas.  

Importancia del mantenimiento del SATE 

Para asegurar el buen estado de la fachada y, más en concreto, de los sellados, se recomiendan revisiones cada cinco años. También conviene ejecutar una revisión del sistema en caso de ejecutar alguna intervención en la fachada o que suceda algún siniestro, tanto dentro del inmueble como fuera.  

La inspección y prevención en sistemas de aislamiento es determinante para prolongar la vida útil del aislamiento térmico y garantizar la seguridad de sus usuarios. 

Un mantenimiento preventivo en las fachadas con SATE permite, además, mantener la estética del edificio, revalorizándolo.  

Inspecciones periódicas sobre el aislamiento exterior 

Natalia Bielsa, responsable del Área Técnica del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), señalaba en una reciente entrevista con el equipo de comunicación de Knauf Industries que “deberá establecerse un plan de mantenimiento con inspecciones especificativas para revisar juntas de dilatación, sellado y encuentros. También se debe revisar la integridad de los acabados y sus diversas capas”.  

La arquitecta insiste en que “estas revisiones deben hacerse, al menos, cada 5 años y pueden prever patologías. De esta forma el SATE tendrá una vida tan larga como el propio edificio”.  

Natalia Bielsa

Cómo ejecutar intervenciones en la fachada con aislamiento 

Las revisiones periódicas arrancan con un análisis del estado real de la fachada, tanto si ha habido incidentes relevantes como si no. En caso de localizar patologías, lo primero es determinar el agente causante. Este punto de partida permite determinar qué medidas correctoras aplicar para reparar los daños y evitar que se extiendan a otras partes de la fachada.  

Como es lógico, teniendo en cuenta que los materiales aislantes son solo una parte del sistema, cualquier obra de renovación y reparación del aislamiento térmico tendrá en cuenta y actuará también sobre el enfoscado exterior.  

Obras de mantenimiento más frecuentes 

Una evaluación periódica en sistemas de aislamiento hace posible la reparación eficiente de problemas en el SATE. Estas pequeñas intervenciones tienen una relación coste/eficiencia muy favorable para los inquilinos, ya que se garantiza la continuidad de la eficiencia térmica del aislamiento y el buen aspecto del inmueble.  

Entre las mejores prácticas para el cuidado del SATE encontramos las siguientes intervenciones:  

Limpieza del deterioro habitual 

Se elimina la suciedad provocada por la contaminación urbana, rastros de lluvia, actos vandálicos u otras circunstancias que puedan afear o avejentar el aspecto del edificio.  

El tratamiento típico consiste en la limpieza con agua caliente a presión (a 60 grados y 60 bar máximo). A continuación, se aplica una imprimación acorde a la absorción del soporte y al acabado decorativo final.  

Tratamiento específico de hongos o algas 

En las zonas húmedas y sombrías de la fachada pueden aparecer humedades. En estos puntos críticos proliferan hongos y algas que, a la larga, dañan estructuralmente el edificio y afectan a la salud de sus usuarios.  

La limpieza en estas zonas debe asegurar la correcta eliminación de esta patología aplicando un tratamiento biocida preventivo. Además, conviene aplicar un recubrimiento final impermeabilizante al agua de lluvia, pero con alta difusión al vapor de agua para evitar condensaciones.  

Humedades en la fachada

Mejora o cambio del revoco 

La revisión puede ser un buen momento para acometer una mejora estética de la envolvente, ya sea mejorando la textura de los acabados o apostando por un revestimiento decorativo completamente nuevo. Estas acciones pueden integrarse dentro de estrategias municipales para la renovación estética de los barrios más antiguos aprovechando los Fondos Next para la rehabilitación energética.  

Antes de implementar cualquier cambio, los técnicos valorarán el estado de las resistencias mecánicas y la firmeza del revoco existente.  

Existe una amplia variedad de acabados con distintos colores, texturas, durabilidad, resistencia al deterioro e índice de reflexión solar. Esto último hace referencia al grado de rebote de la energía solar (0% en el caso del negro y 100% si es blanco). Para una mayor eficiencia del sistema se recomienda que este índice no sea inferior al 25%.  

Reparación de desperfectos superficiales 

Más allá de la limpieza puede ser necesario acometer la reparación de desconchones, fragmentos caídos…En estos casos se procede a retirar el revoco decorativo afectado, procurando alterar lo menos posible a la capa de armadura. Tras la reparación pertinente, se procede a aplicar una nueva imprimación y, finalmente, a poner el revoco decorativo.  

Si la reparación parcial es muy evidente, puede que sea preciso añadir una capa de pintura adicional sobre el revoco para igualar el color.  

Nueva optimización energética  

En algunos casos, el técnico responsable puede valorar la incorporación de nuevos paneles aislantes.  

Respecto a aquellos edificios cuyo aislamiento tenga cierta antigüedad, se puede incluso valorar una intervención más exhaustiva para retirar el aislamiento existente y sustituirlo por otros materiales más eficientes, más sostenibles, o más seguros (por ejemplo, menos inflamables o con aditivos ignífugos).  

Son soluciones para garantizar la longevidad del SATE, cumplir con lo señalado en el Código Técnico de la Edificación (CTE) y adecuarse novedades regulatorias sobre seguridad en la construcción.  

Uso de materiales innovadores para SATE 

En los últimos años se han producido importantes avances en el ámbito de los aislantes térmicos. Por ejemplo, la incorporación de aditivos ignífugos para dificultar la proliferación del fuego en caso de incendio, o la mejora de la estabilización para evitar un acabado indeseado tras la instalación. Los paneles aislantes térmicos de Knauf Industries están estabilizados, son autoextinguibles y están listos para incorporarse en los mejores sistemas de SATE.

Además, se trabaja sobre nuevos materiales de origen renovable y reciclables.  

Los productos de Knauf Industries para el aislamiento exterior térmico se fabrican en dos materiales con excelentes propiedades aislantes y un bajo impacto ambiental: poliestireno expandido (EPS) y NEOPS®. Este último procede de biomasa vegetal de origen no agrícola con lo que su huella de carbono es aún menor.  

Se fabrican en espesores para adecuarse a las necesidades climatológicas, como especifica el CTE.  

Mapa zonas climáticas CTE
Tabla de zonas climáticas

Ambos se pueden reciclar por procedimientos mecánicos de bajo consumo energético.  

Sostenibilidad y mantenimiento en construcción 

Los edificios generan cerca del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero debido a su consumo energético. Avanzar hacia la sostenibilidad en una Europa cada vez más descarbonizada conlleva el impulso de rehabilitación energética, una estrategia en la que los países europeos han pisado el acelerador gracias a las ayudas mediante los Fondos Next.  

El adecuado mantenimiento de estos aislamientos en la envolvente garantiza que esos consumos de energía seguirán siendo bajos y que sus usuarios tendrán el máximo confort en el interior de los inmuebles.  

En este sentido los usuarios no deben tener reparos en consultar al instalador acerca de cómo evitar la degradación en los sistemas de aislamiento exterior. Por supuesto, tampoco deberían escatimar al contratar intervenciones de mantenimiento que evitarán pérdida de calor por los puentes térmicos que puedan aparecer con los años por grietas u otros desperfectos.  

FAQ MANTENIMIENTO SATE

¿Cómo afecta el clima al aislamiento térmico?

La meteorología adversa también condiciona la durabilidad de los sistemas de aislamiento térmico. La lluvia, el viento y los cambios de temperatura extremos entre el día y la noche aceleran el desgaste de los materiales, llegando incluso a causar destrozos severos en muros y cornisas. Las inspecciones regulares ayudan a prevenir problemas.

¿Cuál es la vida útil promedio del SATE?

Programando revisiones cada 5 años para detectar y subsanar posibles patologías, el SATE tendrá una vida tan larga como el propio edificio.

¿Qué soluciones de Knauf Industries se recomiendan para renovación?

En el Catálogo de Soluciones de Aislamiento Térmico de Knauf Industries encontrarás productos innovadores para la rehabilitación energética de los edificios. Para SATE ofrecemos dos materias primas: poliestireno expandido (EPS) y NEOPS®. Este último procede de biomasa vegetal de origen no agrícola con lo que su huella de carbono es aún menor. Se fabrican en espesores para adecuarse a las necesidades climatológicas, como especifica el CTE.  

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