Raimon Puigjaner, cofundador de Roots for Sustainability. Fuente: Packaging Cluster

El valor compartido como oportunidad de negocio en el sector del packaging

El sector del packaging tiene una responsabilidad importante en el desarrollo de una actividad industrial que minimice el impacto medioambiental. Cada año llegan a los mares casi 13 millones de toneladas de plástico, buena parte de las cuales provienen de envases comerciales. La sostenibilidad, por tanto, no es una moda sino una necesidad que se ha de integrar en los procesos industriales y que es generadora de oportunidades de negocio.

Sobre ello habló en la VII Inmersión Estratégica del Packaging Cluster Raimon Puigjaner, cofundador de Roots for Sustainability, organización especializada en el desarrollo y aplicación de métricas de evaluación y estrategias de impacto, y la evaluación, diseño e implementación de modelos de negocio inclusivos.

En la estrategia de integrar prácticas respetuosas con el medioambiente en la actividad económica entra en juego el concepto de valor compartido. Es decir, las prácticas que mejoran la competitividad de una empresa y que a la vez favorecen la mejora de las condiciones socioeconómicas del entorno en el cual opera.

La generación de valor compartido resulta de la innovación y desarrollo de nuevos productos y servicios, y de la mejora de la eficiencia de operaciones y procesos a lo largo de la cadena de valor.

El packaging genera valor compartido, pues cubre la necesidad básica de conservar y transportar bienes en condiciones garantizadas de seguridad, higiene y calidad. Resulta imprescindible, y lo que hay que conseguir, pues, es minimizar su impacto negativo en el medioambiente.

Y no es solo porque exista una necesidad objetiva de apostar por la sostenibilidad de los procesos industriales, sino porque esta apuesta comporta beneficios económicos. La sociedad penaliza las prácticas contaminantes y tiende a premiar a las organizaciones que demuestran un compromiso con el planeta.

Compromiso con la economía circular

Knauf Industries está implicada de lleno en la generación de valor compartido mediante sus soluciones de empaquetado de poliestireno expandido (EPS) y polipropileno expandido (EPP), que responden a la voluntad de desarrollo de la economía circular: innovación, eficiencia y reciclabilidad.

Entre los riesgos y necesidades del sector del packaging, derivados del entorno social, económico y medioambiental, Raimon Puigjaner se refirió a los cambios demográficos (aumento de población mundial hasta casi diez mil millones de personas en 2050, manteniéndose las desigualdades económicas), de urbanización (preeminencia de las concentraciones humanas en macrociudades, que obligará al sector a dar solución a nuevos retos logísticos, de suministro, y hábitos de compra y consumo), el cambio climático, la escasez de recursos (desde los años cincuenta, se han producido más de 8,3 billones de toneladas de plástico, de los que solo el 9% han sido reciclados), la adaptación a nuevos marcos legislativos (cuotas de reciclaje, regulación de todos los materiales en contacto con los alimentos), y la concentración empresarial (necesidad de que las PYMES desarrollen estrategias para ser competitivas).

Así, el sector del packaging se enfrenta a retos entre los que destacan: cambios sociodemográficos, nuevos patrones de consumo, sostenibilidad y economía circular, optimización del ciclo de vida del envase, innovación tecnológica, industria 4.0 y Smart Factory, regulaciones y leyes, internacionalización, y nuevos modelos de negocio.

Con la generación de valor compartido, se incrementa la circularidad y optimización del ciclo de vida de los elementos del proceso productivo del envase, y se mejora la experiencia de uso del contenido así como la seguridad del consumidor para solucionar retos sociales y ambientales.

Estrategias generadoras de valor compartido

La manera de conseguir estos objetivos es desarrollar estrategias como: la investigación en nuevas formas de producción y recuperación que optimicen los recursos empleados a lo largo de la cadena de valor, el desarrollo de modelos de negocio competitivos que integren la dimensión social y la conservación de los ecosistemas, la apuesta por innovación tecnológica sostenible y colaborativa, modelos de ejecución de proyectos que incorporen una participación vertical en la cadena de valor, y el incremento de la concienciación y la cultura de la sostenibilidad a lo largo de la cadena de valor y en el consumidor final.

Algunas oportunidades de negocio resultantes de la aplicación de estas estrategias son: la innovación en materiales, el ecodiseño, la desmaterialización, la reducción de la producción de residuos, su valorización, y la logística inversa; la colaboración entre sector público y privado para la mejora de los sistemas de reciclaje y valorización material y energética de los residuos; la apertura a nuevos mercados mediante la innovación en el modelo de negocio; el impulso de la capacitación técnica en innovación y de la búsqueda de financiación en I+D; y dar respuesta a retos sociales y cambios demográficos, como la prevención del desperdicio alimentario o el envejecimiento de la población, mediante la innovación tecnológica.

Los envases de Airpop o EPS que desarrolla Knauf Industries, compuestos en un 98% de aire, que garantizan las cualidades de los alimentos y son reciclables al 100%, son un ejemplo claro de generación de valor compartido.