Cajas de EPS para el transporte de pescado.

El poliestireno expandido, un plástico 100% reciclable que no tiene sustituto

La agenda medioambiental de muchos países ha puesto el plástico en el centro del debate sobre materiales sostenibles. La Comisión Europea se ha marcado objetivos para el 2030 que incluyen que todos los envases de plástico sean reciclables y el sector está concienciado de la necesidad de avanzar hacia un modelo de economía circular, fundamentado en el reciclaje, la reutilización y la recuperación energética.

La Unión Europea ha ido más allá de los objetivos marcados para la próxima década y ha desarrollado una directiva sobre el impacto ambiental de ciertos plásticos, que propuso la Comisión Europea en mayo y enmendó el Parlamento Europeo en octubre. Esta propone la eliminación de los productos de plástico de un solo uso, siempre que exista una alternativa sostenible y asequible.

La dificultad de encontrar alternativas

En este sentido, la normativa admite que el plástico es actualmente insustituible en determinados usos. Es el caso del poliestireno expandido (EPS) o Airpop. Dar con opciones que ofrezcan las mismas propiedades que el Airpop y que cumplan las condiciones de la UE es muy complicado. En algunos casos, los productos de EPS son insustituibles, como ocurre con las cajas de pescado que se usan para transportar la mercancía desde que se pesca hasta los puntos de venta.

Un estudio de PricewaterhouseCoopers y Ecobilan compara el impacto ambiental de tres soluciones de envases para transportar pescado: uno de EPS, uno de plástico corrugado y otro de cartón resistente al agua. Este analiza ocho indicadores de contaminación en tres mercados distintos: Francia, España y Dinamarca. Los resultados finales muestran que, en general, el Airpop tiene un menor impacto en seis de ellos: la energía no renovable usada, el agotamiento de recursos no renovables, la emisión de gases de efecto invernadero, la acidificación del aire, la eutrofización del agua y el total de residuos producidos. En cambio, en la formación de oxidantes fotoquímicos, el plástico corrugado y el cartón obtienen resultados más positivos, así como en el consumo de agua en comparación con el plástico corrugado. En este último indicador, el EPS obtiene mejores resultados que el cartón en todos los casos.

La falta de alternativas refuerza el papel del EPS, ya que pone de manifiesto que la demanda de este tipo de plástico continúa siendo alta y que no es fácilmente sustituible por otros materiales sin perder propiedades, sin aumentar considerablemente el precio o sin un mayor impacto medioambiental.

Material 100% reciclable

Constituido en un 98% por aire y solo en un 2% por plástico, el poliestireno expandido es un material 100% reciclable. Una vez terminada la vida útil de un producto de Airpop, pueden aplicársele hasta cinco procesos para reciclarlo: triturado, fundido, químico, briquetado y extrusionado. A partir de estos se pueden obtener nuevos artículos de EPS, poliestireno extruido (XPS) o Airpop triturado. También se puede producir energía y recuperar el consumo generado durante su producción y transporte.

De este modo, el sector crea una economía circular que empieza por el mismo diseño de las piezas. Esto significa que el ciclo de vida de los artículos de Airpop está pensado para que los recursos se reutilicen y se conviertan en otras piezas.

Los 1001 usos del EPS

Además de multitud de vidas, el EPS también tiene usos muy diversos. La construcción, la electrónica y electrodomésticos, la salud, la industria, la automoción y la alimentación son los sectores en los que está más presente el Airpop. Una de sus funciones más habituales es como aislante térmico y acústico en edificios (lo que supone un importante ahorro energético), aunque también se usa en obras de ingeniería civil. La resistencia y ligereza del poliestireno expandido lo hace también idóneo para el embalaje de electrodomésticos y productos electrónicos.

En el ámbito de la salud, la higiene que transmite el material y su capacidad de mantener la temperatura son muy valoradas para el transporte de productos farmacéuticos. Cascos de protección y piezas variadas -por la facilidad de manipularlo- son los usos más habituales en la industria, además de fabricarse piezas para automóviles.

En el sector alimentario, los envases de EPS se suelen utilizar para mantener la calidad de productos frescos. Fruta, verdura, carne y pescado son algunos de los alimentos para los que es especialmente adecuado el Airpop, tanto por sus cualidades térmicas como por la higiene y la resistencia para absorber golpes en el transporte de productos perecederos y delicados.