Tipos de plásticos biodegradables

Tipos de plásticos biodegradables para el embalaje industrial

La industria investiga continuamente en nuevos materiales más sostenibles, como es el caso de los plásticos biodegradables. Ten en cuenta que la generación de residuos es uno de los principales problemas que afectan a nuestro planeta.

 

La actividad industrial y el consumo de todo tipo de productos genera millones de toneladas de basura. Pese a las llamadas al reciclaje, esta acaba en vertederos o directamente en bosques y océanos. 

El plástico es un material fundamental para la fabricación de embalajes y elementos de protección en todos los sectores industriales.

Lo encontramos en todos los ámbitos de nuestra vida, a menudo como materia prima de artículos desechables o a los que damos un solo uso. Es imprescindible, pues, idear fórmulas para minimizar su impacto en el entorno natural. 

 

¿Qué son los plásticos reciclables, compostables y biodegradables? 

Todos los materiales son biodegradables. Sea en unos pocos días o en millones de años, la acción de los elementos del medio acabará descomponiendo el objeto y reintegrando sus componentes a la naturaleza.

Obviamente, esto no es un consuelo, pues el ritmo de producción y consumo de la humanidad es incomparablemente superior a la capacidad biodegradadora del planeta. Además, muchos componentes de los productos industriales son contaminantes, de manera que deben recibir un tratamiento especial para evitar sus efectos nocivos.

Cualquier estrategia industrial alineada con el cuidado del medioambiente debe enmarcarse en la economía circular. Es decir, en procesos que minimicen tanto el consumo de materias primas (sean o no biodegradables) como de energía, y que no generen residuos.

El diseño out of waste es una clave fundamental, pues enfoca la producción al reciclaje y a la reutilización. De esta manera, una vez alcanzado el final de la vida útil del artículo, los materiales que lo componen se reintroducen en la cadena productiva.


De ello tratan los webinars sobre economía circular organizados por Knauf Industries; te invitamos a verlos.

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¿Qué es la biodegradabilidad?

A menudo se utiliza el término biodegradable como sinónimo de ecológico. Que un producto se anuncie como biodegradable induce a pensar que no tiene afectación sobre el medioambiente. Pero no necesariamente es así.


La biodegradabilidad es la capacidad que tienen los materiales y las sustancias de descomponerse en elementos químicos más sencillos por la acción de los microorganismos y las condiciones climáticas.


Una vez completado el proceso, que forma parte del ciclo natural de la vida en la Tierra, las sustancias orgánicas iniciales se habrán transformado en moléculas inorgánicas simples. Por ejemplo: agua, dióxido de carbono y metano.

La cuestión, como apuntábamos al principio, es el tiempo que la naturaleza necesita para biodegradar cada material. Y cómo afectan al medio sus componentes. Así, lo que indica que un producto sea reintegrable en el medio de forma natural es la compostabilidad.

 

¿Qué quiere decir compostable?

Todos los materiales compostables son biodegradables, pero no todos los biodegradables son compostables. Un plástico biodegradable compostable es aquel que se degrada por la acción de los microorganismos para producir CO2, agua, compuestos inorgánicos y biomasa en un periodo de tiempo controlado y bajo unas condiciones concretas.


La compostabilidad aprovecha la biodegradabilidad de los materiales para transformarlos en compost, un sustrato fértil rico en sustancias orgánicas que se utiliza como fertilizante.


Ahora bien, igual que la biodegradabilidad no exime del potencial contaminador, tampoco lo hace la compostabilidad. Es decir, que un plástico sea compostable no significa que lo podamos tirar al contenedor marrón, ni mucho menos que lo podamos desechar en el bosque o lanzarlo al mar.

Para que un plástico sea clasificado como compostable, no debe dejar fragmentos que duren más de doce semanas en el residuo, no puede contener metales pesados o toxinas y debe permitir el crecimiento de plantas.

Además, para que su descomposición sea efectiva y sin afectaciones al medioambiente, se debe someter a un proceso de compostaje industrial, pues el compostaje casero difícilmente va a reproducir las condiciones ambientales necesarias para que el plástico se descomponga por completo.

 

Tipos de plásticos biodegradables

La biodegradabilidad tiene que ver con la estructura molecular, no con la procedencia de la materia prima. Los plásticos biodegradables se clasifican según su origen en:

  • Los de origen vegetal o parcialmente vegetal, también conocidos como bioplásticos.
  • Aquellos que tienen origen fósil.

Tanto unos como otros pueden ser o no compostables. Es decir, no todos los bioplásticos se pueden transformar en compost, ni siquiera en plantas industriales de compostaje.

Existen también los plásticos oxodegradables u oxofragmentables, que mediante aditivación aceleran su desintegración. Por la acción de la luz ultravioleta o de la oxidación, el material se fragmenta en partículas, los llamados microplásticos, que no pueden ser asimilados por los microorganismos. Por este motivo, son muy tóxicos, y responsables, entre otros efectos nocivos, de la contaminación de los mares y la alteración de la cadena trófica.

Desde el 1 de enero de 2020, en España están prohibidas las bolsas de plástico oxofragmentable, según establece el Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo.

 

Clasificación de plásticos biodegradables

Entre los plásticos biodegradables de origen sintético, se encuentran:

  • PBS (succinato de polibutileno): se utiliza para fabricar botellas, bandejas y otros tipos de packaging.
  • PES (polietersulfona): plástico hidrofílico habitual en la industria alimentaria y la farmacéutica.
  • PBAT (polibutileno de teraftalato adipato): polímero flexible y transparente, muy resistente al calor.
  • PCL (policaprolactona): se utiliza en la fabricación de films por su alta resistencia.
  • TPS (almidón termoplástico): es una mezcla de poliésteres obtenidos del almidón de diferentes plantas.

Entre los bioplásticos biodegradables, destacan:

  • PLA (ácido poliláctico): se obtiene del ácido láctico de materias primas 100% renovables, y se utiliza en la fabricación de envases para alimentos.
  • PHA (polihidroxialcanoatos): resultado de la fermentación bacteriana de materias primas vegetales, se usa para fabricar tapones y bolsas.
  • Los bioplásticos procedentes del almidón: se degradan rápido, aunque son hidrosolubles y no muy resistentes.
  • Bioplásticos procedentes de la celulosa: se utilizan para fabricar etiquetas y tapones, pues son rígidos y resistentes.

 

¿Cuánto tardan en descomponerse los plásticos biodegradables compostables?

Los plásticos biodegradables tienen una vida útil de unos 18 meses, a partir de los cuales se degradan y desaparecen en un periodo de tiempo de entre uno y tres años. Ahora bien, igual que cualquier otro residuo, se deben gestionar de forma correcta.

El problema en la gestión de estos residuos es que a menudo los productos clasificados como biodegradables están mezclados con otros plásticos cuyo proceso de reciclaje es distinto. Esto dificulta y encarece la recuperación de los materiales.

¿Cuál es la opción más ecológica?

Lo más ecológico en la producción industrial es tratar con monomateriales. De esta manera, se simplifica su reciclaje.

Habitualmente, lo que acaba sucediendo es que productos considerados biodegradables (compostables o no) se mezclan con los que no lo son, y las plantas de triaje no están preparadas para diferenciar unos de otros.

El gran reto para la reducción de la generación de residuos plásticos radica en la creación de las infraestructuras necesarias para el correcto tratamiento de cada tipo de material, y en lograr una comunicación clara y fluida con los consumidores, de manera que sepan cómo gestionar cada envase y embalaje.

Los plásticos biodegradables compostables deben procesarse en plantas de compostaje industrial, en unas condiciones ambientales controladas, a 58ºC de temperatura, durante unos seis meses. El compostaje casero no puede reproducir estas condiciones, ya que se realiza a una temperatura de entre 20 y 30ºC a lo largo de un año.

 

NEOPS, bioplástico procedente de biomasa vegetal

En Knauf Industries investigamos en nuevos materiales que reduzcan la huella de carbono en la producción de embalaje industrial. Estamos comprometidos con la economía circular, por eso nuestros procesos industriales están enfocados en la reducción del uso de materias primas, del consumo de energía y de la generación de residuos.

Conscientes de la barrera que supone la gestión de los plásticos biodegradables al final de su vida útil, trabajamos por la recuperación de los materiales mediante el reciclaje físico o químico y, en aquellos productos en que es posible, por la reutilización.

Por ello, contamos con plantas de reciclaje industrial del poliestireno expandido (EPS), el monomaterial, compuesto en un 98% de aire, con el que desarrollamos todo tipo de soluciones de embalaje industrial.

También fabricamos bioplásticos como NEOPS, que reproduce las prestaciones de alta calidad del EPS minimizando la huella de carbono. Tiene aplicaciones en múltiples sectores industriales: alimentario, farmacéutico, construcción, electrodomésticos, etc.

NEOPS es 100% reciclable. Proviene de fuentes renovables y biomasa vegetal, desechos orgánicos no procedentes de recursos alimentarios. Te invitamos a conocer en profundidad nuestro monomaterial más ecológico.

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