Una bomba de calor es un sistema de climatización que extrae el calor del aire ambiente (aerotermia), del subsuelo (geotermia) o del agua de lagos, ríos o pozos, y lo transfiere a un espacio interior. De las tres tecnologías, las más extendidas, por su facilidad de instalación y costes, son las bombas de calor para aerotermia.
Son sistemas muy eficientes. Consumen solo una pequeña cantidad de electricidad para funcionar y generan 2,9 veces más calor que una caldera de gas (Fuente: Eurelectric, 2023). El secreto está en que no tienen que generar calor desde cero, solo lo transfieren de un punto a otro.
Por eso se han convertido en una alternativa sostenible para mantener el confort térmico en interiores usando fuentes de energía renovables. Esta eficiencia se puede aumentar aún más incorporando componentes de polipropileno expandido (EPP).
La eficiencia energética nunca fue tan importante. Las bombas de calor EPP ofrecen soluciones frente al aumento de temperaturas.
Propiedades del EPP para las bombas de calor aerotérmicas
El EPP es una espuma plástica formada por perlas de hasta un 98% de aire en su interior. Cuando la estructura se diseña en EPP, aporta a la pieza un excelente aislante térmico que además es muy ligero. También posee gran resistencia mecánica y una alta capacidad para absorber vibraciones y ruido.
Sin olvidar que el EPP es un material 100% reciclable, un punto a tener en cuenta de cara las nuevas normativas sobre reciclabilidad, como el Pasaporte Digital de Producto (DPP).
Todas estas cualidades hacen que EPP y eficiencia energética sean casi sinónimos. Por eso el EPP se ha convertido en el gran aliado para los fabricantes de sistemas HVAC, acrónimo en inglés de Heating (calefacción), Ventilating (ventilación), AC- Air Conditioned (aire acondicionado).
¿Cómo mejorar la eficiencia energética de tus edificios? Te contamos todo lo que necesitas saber.

Cómo incorporar el EPP en sistemas de climatización
El polipropileno expandido se moldea con facilidad. De esta forma se pueden crear piezas a medida para los sistemas de aerotermia, capaces de sustituir a los mecanismos o engranajes que hasta ahora hacían varias piezas ensambladas, soldadas o atornilladas.
Estos componentes no solo son más fáciles de instalar. También mejoran, como vamos a ver, la eficiencia energética de los equipos de aerotermia y con una huella de carbono mucho menor que las calderas de gas.
Ventajas del EPP para aerotermia
La palabra que más se repite en las bombas de calor con EPP es ahorro. Ahorro de costes de producción, ahorro energético al usarse y ahorro de disgustos para el usuario en caso de reparación. Vamos a analizar detenidamente cada uno de estos puntos.
Fabricación más rápida y con menos costes
Los componentes de EPP para bombas de calor ecoeficientes se diseñan y fabrican según las medidas exactas proporcionadas por el fabricante para cada modelo. Esto añade un pequeño coste con respecto a las piezas convencionales que, sin embargo, aporta varias ventajas competitivas.
De entrada, las piezas se ensamblan con el sistema clic to fix. No hay que atornillar, ni ajustar. Este sistema ahorra de tiempo de ensamblaje: se pueden fabricar más unidades por hora con menos costes por unidad.
Pero la gran ventaja viene marcada por el salto en la eficiencia energética que aportan a todo el sistema.
Ahorro energético en las bombas de calor con EPP
El usuario final exige al fabricante un sistema de calefacción que caliente su casa rápido, sin que se dispare su factura de la luz. El reto para los fabricantes para ganar mercado es, por tanto, proporcionar el mejor aislamiento térmico en sus bombas de calor. Es decir, bombas con una mejor etiqueta energética.
Aquí es donde el EPP juega con ventaja sobre otros materiales. Sus propiedades aislantes minimizan cualquier pérdida de calor cuando el aire fluye por estos equipos. Es lo que explica que la incorporación de materiales de EPP en los sistemas de climatización mejore de forma notable la eficiencia energética de todo el sistema.
Instalación y reparación más sencilla
El EPP ya sabemos que es aire en un 94-98%. Al ser más ligero, los equipos son más fáciles de manejar para el instalador. Así se reducen riesgos laborales al cargar o manipular estos equipos.
También se beneficia el técnico, en caso de tener que acometer reparaciones en el futuro. Más aún, el ensamblaje con clic to fix le permite retirar las piezas, acceder al mecanismo averiado y repararlo o sustituirlo de forma fácil, rápida y asequible.
De esta forma, no solo se proporciona un aislamiento eficiente con el EPP. También se asegura el derecho a la reparación, tal como contempla la Directiva recientemente aprobada por Bruselas.
Más sostenibilidad en la climatización con EPP
Todos los productos que se fabrican en la UE deben incorporar el ecodiseño con materiales más sostenibles para reducir su impacto medioambiental. En el caso concreto de los equipos para generar energía a nivel doméstico, deben incorporar tecnologías que contribuyan a la reducción de las emisiones de CO2 de los edificios.
La eficiencia del EPP en las bombas de calor permite ambas cosas.
El ahorro energético con las bombas de calor con EPP viene acompañado por una clara reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero si lo comparamos con las tradicionales calderas de gas. Esta reducción será aún mayor si la energía eléctrica procede de paneles solares.
Por otro lado, los componentes de EPP ensamblados con clic to fix se pueden retirar con facilidad a fin de ciclo para su reciclaje. Esto asegura una reducción de los residuos, uno de los grandes problemas medioambientales de nuestra sociedad.

Europa apuesta por la aerotermia
La sostenibilidad del EPP en la aerotermia es evidente. También queda clara la mayor eficiencia energética de la aerotermia. Pese a todo, la pregunta que se puede hacer el ciudadano que ya tiene una caldera de gas natural en su casa es ‘¿y esto a mí en qué me afecta?’. La respuesta que nos da Bruselas es que le afecta y mucho, ya que de aquí en 15 años tendrá que cambiar su caldera por sistemas aerotérmicos sostenibles.
Así lo señala la Directiva Europea sobre Eficiencia Energética, que ha puesto fecha de caducidad a las calderas de gas para mejorar la eficiencia energética de los edificios.
A partir de 2028 ya no se podrán instalar sistemas de calefacción basados en combustibles fósiles en nuevos edificios. En el caso de las ya existentes, la Directiva prevé que se sustituyan por bombas de calor para 2035, con previsible prórroga hasta 2040.
En los próximos años la industria tendrá que fabricar bombas de calor aerotérmicas sostenibles a un ritmo mucho mayor para dar respuesta al necesario aumento de la demanda. Puestos a cambiar, es lógico pensar que el ciudadano priorice aquellos aparatos que le permitan recortar al máximo en su factura de la luz.
Este escenario brinda una excepcional ventaja competitiva a aquellos fabricantes que implementen el aislamiento con EPP en sus bombas de calor.
FAQ Bombas de calor para la aerotermia
¿Qué es el EPP y por qué es importante en las bombas de calor aerotérmicas?
El EPP (polipropileno expandido) es un material ligero, aislante y resistente, que mejora la eficiencia energética al reducir las pérdidas de calor en los sistemas de climatización aerotérmicos.
¿Cómo contribuye el EPP a la sostenibilidad de las bombas de calor?
El EPP es reciclable y su capacidad de aislamiento térmico reduce el consumo energético, disminuyendo las emisiones de CO2 y la huella de carbono de todo el sistema.
¿Qué ventajas ofrece el EPP frente a otros materiales aislantes?
El EPP es más ligero, duradero y reciclable, además de ofrecer un aislamiento térmico superior, lo que lo hace ideal para mejorar la eficiencia de las bombas de calor.
¿Las bombas de calor con EPP son más caras que las tradicionales?
Si bien el coste inicial puede ser ligeramente superior, el ahorro energético y la mayor durabilidad del sistema compensan la inversión a largo plazo.


