Teletrabajo: estrategias para ahorrar energía y ganar confort

teletrabajo con eficiencia energética en casa

¿Es viable compaginar el teletrabajo y gastar menos en la factura energética de casa?  

La respuesta es un sí en dos pasos: es posible, pero para lograr una reducción de costos en el teletrabajo es prioritario mejorar el aislamiento térmico en el hogar y optar por sistemas de climatización más eficientes

 Entonces, sí, lograremos cerrar el círculo de los beneficios de decir adiós a la oficina: olvidarnos de los atascos, del estrés de encontrar aparcamiento, del hastío del menú del día… En resumen, más calidad de vida y un hogar más confortable. 

Teletrabajo en casa: pros y contras 

 El teletrabajo facilita la conciliación familiar y permite una mejor gestión del tiempo personal. Además, supone un ahorro en gastos de transporte y comidas fuera del domicilio. 

Un estudio de la OCU estima que teletrabajando se ahorra de media unos 200 euros al mes en transporte. Ese mismo informe alerta de que teletrabajar no sale gratis. Hay que tener en cuenta el coste de la electricidad (iluminación, ordenador…) y la climatización (aproximadamente, 1kWh por hora, esto es, 8 kWh por día). 

Poco podemos hacer para modificar las tarifas de la luz y el gas, más allá de buscar los operadores con mejores precios y avanzar hacia el autoconsumo. Donde sí podemos lograr un ahorro energético en casa es revisando el aislamiento de nuestra casa e invirtiendo en equipos de menor consumo

Mejorar el aislamiento térmico 

Para dejar nuestra casa a una temperatura confortable lo primero es comprobar que el calor de dentro no se escapa y que el frío del exterior no entra. En otras palabras, revisar y mejorar el aislamiento térmico. 

Esto se suele pasar por alto cuando solo pasamos buena parte del día en la oficina. Al llegar a casa por la tarde es fácil subir el termostato de la calefacción para combatir el frío que se cuela por el hueco de la persiana o para compensar el que se pierde por los muros exteriores. 

Pero este gesto no sale gratis.  

Según el tipo de caldera, cada grado más en el termostato aumenta el consumo entre el 7 % y un 9 %. Subir 3 grados puede incrementar hasta un 20 % la factura energética a fin de mes. Y, lo que es peor, el frío, ese temido ‘cuchillo helado’, va a seguir colándose y dejando zonas concretas a una temperatura poco agradable. 

Consejos para mejorar el aislamiento 

Los puntos por donde se pierde calor o puentes térmicos se pueden detectar de forma manual (tocando la pared, poniendo la mano cerca del tirador de la persiana o bajo la puerta) o con una termografía. Con esta información se acometen acciones concretas de mejora del aislamiento, desde el sellado de grietas a la instalación de un SATE.  

Entre esas acciones encontramos: 

  • Revisar el sellado de las persianas y de los marcos de las ventanas, así como el cierre correcto de estas. 
  • Colocar burletes en la parte baja de las puertas. 
  •  Incorporar un sistema de Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) para eliminar los puentes térmicos en aquellas fachadas en las que se quiebra la continuidad del aislamiento térmico por una construcción deficiente. 

La instalación del SATE es una intervención muy eficiente, relativamente sencilla de acometer, pero costosa. 

Catálogo de Soluciones de Aislamiento Térmico

  La Comisión Europea, consciente de la necesidad de mejorar la eficiencia energética de los edificios el Objetivo de reducir un 55% las emisiones en 2030 – el Fitfor55 – ofrece ayudas a los ciudadanos para realizar a cargo de los Fondos Next Generation EU. 

Además, se pueden beneficiar de incentivos en el IRPF y otras bonificaciones en el IBI de sus municipios.  

Eficiencia energética en la calefacción (y refrigeración) 

La eficiencia energética hace referencia al consumo energético en el uso cotidiano de la iluminación y demás equipos conectados a una fuente de energía, ya sea electricidad, gas u otra fuente. 

La eficiencia en sistemas de calefacción y/o refrigeración requiere hacer un uso eficiente de esos equipos y optar por aquellos con una etiqueta energética más alta (A o B). Así se puede reducir el consumo sin renunciar a una temperatura confortable en el interior de la vivienda. 

Si, además, nuestra casa cuenta con un buen aislamiento térmico, el coste de lograr una estancia cálida en invierno y fresca en verano será mucho menor.   

Aunque al hablar de confort térmico solemos pensar en mantener la casa cálida en invierno mediante calefacción, recientemente la Agencia Internacional de la Energía (IEA) ponía el foco sobre la eficiencia de los equipos de refrigeración, dado el progresivo aumento de las temperaturas en verano.  

Reducción de costos energéticos pese al teletrabajo 

Para que mantener el confort en el teletrabajo no se traduzca en más consumo energético y, con ello, en un incremento de las facturas de luz y gas, conviene hacer un uso racional de la luz y la calefacción, e instalar equipos de calefacción más eficientes.   

  • Uso racional de los equipos y la iluminación. No iluminar o climatizar las zonas sin uso y apagar los equipos (ordenador, impresora…) cuando no se usan. 
  • Eliminar el consumo latente (desenchufando cargadores, reproductores de audio y vídeo…) permite ahorrar un 5-8% en la factura anual. 
  • Evitar cambios abruptos de temperatura. La temperatura óptima para teletrabajar sentados ante el teclado oscila entre 17 y 27 grados. En días de mucho frío o mucho calor, se recomienda ventilar solo el tiempo necesario y no abrir las ventanas en las horas de temperaturas extremas.  
  • Cambiar a equipos de climatización con mejor etiqueta energética. Una caldera, una bomba de calor o un aire acondicionado más eficientes consiguen que se alcance mucho antes la temperatura de confort y consumen muy poco para mantenerla. 
  • Dimensionar los equipos a las necesidades reales. Un equipo excesivo consumirá de más cada vez que arranque, mientras que uno que se quede corto obligará a ponerlo al máximo para alcanzar la temperatura deseada. 

Para reducir costos hay que observar, además, el aislamiento de los componentes de nuestros equipos de forma que no pierdan calor o frío mientras funcionan. El polipropileno expandido (EPP) y el poliestireno expandido (EPS) ofrecen un excelente comportamiento como materiales aislantes en estos sistemas.   

  Conoce nuestras soluciones para el sector HVAC (Heat, Ventilation y Air Conditioning): piezas técnicas y la protección de productos y sistemas.

Luz y silencio, claves para la productividad en el teletrabajo 

Uno de los retos para mantener la productividad en el teletrabajo es contar con un espacio de trabajo confortable. La construcción de espacios de trabajo eficientes en casa tendrá en cuenta, además de la temperatura, la iluminación y el ruido para asegurar la concentración y la comodidad. 

  • Iluminación. Conviene instalar la mesa de trabajo en un lugar bien iluminado, preferentemente con iluminación natural, para reducir la fatiga visual. 
  • Ruido. El despacho en casa debe estar en una habitación alejada del ruido exterior y con poco ruido interior. Para lo primero puede que sea necesario revisar el aislamiento acústico en el hogar, tanto de otros vecinos como del ruido de la calle. 

Aunque la principal función del SATE es el aislamiento térmico, estos sistemas aislantes térmicos también pueden atenuar el ruido del exterior

En cuanto a la contaminación acústica procedente del interior de casa es imprescindible que los equipos de climatización (bomba de calor, aire acondicionado…) y/o ventilación sean lo más silenciosos posible. 

De nuevo, los componentes de EPP y EPS reducen las vibraciones del aparato en funcionamiento y amortiguan el ruido, reduciendo notablemente las interferencias sonoras. El EPP poroso, en concreto, ofrece un magnífico aislamiento acústico con muy poco peso. 

Ventilación para teletrabajo: confort y salud 

Es importante prestar atención a la calidad del aire de nuestra habitación de trabajo durante las ocho horas de nuestra jornada laboral. Un aire viciado – tanto más si se fuma – reduce la capacidad de concentración y afecta a la salud, causando dolor de cabeza, alergias o enfermedades respiratorias. 

Hay dos formas de renovar el aire: 

  • de forma manual (abriendo la ventana)  
  • de forma mecánica (con equipos de ventilación automática) 

La ventilación manual es inmediata, pero desequilibra el confort térmico. Una súbita bajada o subida de la temperatura de nuestro despacho reduce la concentración, genera incomodidad, aumenta la fatiga prematura y acaba por reducir nuestra productividad. 

Existen sistemas de filtrado de aire que purifican el aire, sin llegar a renovarlo. Es un remedio, pero no la solución más saludable y eficiente cuando vamos a estar todo el día teletrabajando. En este caso lo adecuado es contar con un sistema de ventilación mecánica.  

Estos dispositivos extraen el aire viciado del interior e introducen aire limpio del exterior. Incorporan sensores de calidad del aire y aumentan o reducen el caudal de aire en circulación dependiendo de lo cargado que esté.  

Los equipos de ventilación pueden incorporar un recuperador de calor que evita perder temperatura al intercambiar el aire del interior con el del exterior. De esta forma se asegura la salubridad del aire mientras se preserva la eficiencia térmica

Al igual que sucede con los equipos de climatización, los sistemas de ventilación bien aislados acústicamente apenas generan ruido. De nuevo, los aislamientos con espumas expandidas, como el EPP, reducen drásticamente el nivel de decibelios de los aparatos en funcionamiento. 

Diseño de espacios de trabajo en casa: mobiliario ergonómico y buena ubicación  

Aunque estemos en casa, es muy recomendable reservar un espacio específico para el teletrabajo bien iluminado, con temperatura confortable y con mobiliario ergonómico para evitar dolores de espalda o contracturas.  

En la ubicación más favorable.  

Siempre que sea posible, conviene ubicar la mesa de trabajo en un lugar de temperatura constante y direccionar las salidas de aire para evitar que el flujo de aire frío o caliente produzca incomodidad. 

Con buena luz.  

En la iluminación para el trabajo en casa conviene situarnos cerca de la fuente de luz, pero sin que el sol o la bombilla incidan directamente sobre la pantalla del ordenador o nos den en los ojos. Así evitamos deslumbramientos y sombras. 

Ergonomía en el espacio de trabajo.  

Para teletrabajar con comodidad es recomendable invertir en mobiliario ergonómico para la oficina en casa: un escritorio amplio con espacio para las piernas, una silla regulable y una lámpara que ilumine todo el espacio de trabajo. 

Retirar distracciones.  

La optimización del espacio de trabajo, retirando enseres o elementos que puedan distraernos (ropa por planchar, trastos…) reduce el estrés visual y contribuye a mejorar la concentración. Utilizar estanterías y organizadores ayuda a aprovechar al máximo el espacio. 

Por su versatilidad, el EPP es un material que está ganando relevancia en la industria del mueble. De hecho, recientemente nuestros ingenieros han trabajado junto a la marca Profim en el diseño de su colección de mobiliario de oficinas Revo. 

La idea era crear una colección de mobiliario circular, a partir de EPP reciclado. Haz clic a continuación para descargar y conocer el proyecto: 

Caso de Estudio Profim: mobiliario de economía circular

Teletrabajo y sostenibilidad 

El teletrabajo puede contribuir a la sostenibilidad de varias formas: 

  • Sostenibilidad en el aislamiento al reducir las emisiones de CO2 asociadas a la energía. 
  • Eficiencia energética del hogar si se instalan equipos de climatización con una alta certificación energética. 
  • Uso de materiales reciclables y/o reciclados, como las planchas de SATE en EPS o NEOPS®, nuestro material o con las mismas prestaciones que el poliestireno expandido, pero de origen biomasa vegetal. 
  • Menos desplazamientos al trabajo con vehículos con motores de combustión.

FAQ sobre la mejora del aislamiento en casa en teletrabajo:

¿Cómo puedo mejorar el aislamiento en mi casa?

Los puntos por donde se pierde calor o puentes térmicos se pueden detectar de forma manual (tocando la pared, poniendo la mano cerca del tirador de la persiana o bajo la puerta) o con una termografía. Con esta información se acometen acciones concretas de mejora del aislamiento, desde el sellado de grietas a la instalación de un SATE. 

¿Qué consideraciones de diseño son importantes para un espacio de trabajo en casa?

Aunque estemos en casa, es muy recomendable reservar un espacio específico para el teletrabajo bien iluminado, con temperatura confortable y con mobiliario ergonómico para evitar dolores de espalda o contracturas. 

¿Cómo puedo reducir mis costos energéticos mientras teletrabajo?

Para que mantener el confort en el teletrabajo no se traduzca en más consumo energético y, con ello, en un incremento de las facturas de luz y gas, conviene hacer un uso racional de la luz y la calefacción, e instalar equipos de calefacción más eficientes. 

¿Qué mobiliario es esencial para una oficina en casa?

Para teletrabajar con comodidad es recomendable invertir en mobiliario ergonómico para la oficina en casa: un escritorio amplio con espacio para las piernas, una silla regulable y una lámpara que ilumine todo el espacio de trabajo. 

¿Cómo puedo maximizar el espacio de mi oficina en casa?

La optimización del espacio de trabajo, retirando enseres o elementos que puedan distraernos (ropa por planchar, trastos…) reduce el estrés visual y contribuye a mejorar la concentración. Utilizar estanterías y organizadores ayuda a aprovechar al máximo el espacio. 

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