La EPBD (Energy Performance of Buildings Directive) define la hoja de ruta normativa de la construcción en Europa. Su objetivo es claro: mejorar la eficiencia energética de los edificios y acelerar la descarbonización del parque inmobiliario europeo hasta lograr que todos sean de cero emisiones en 2050.
Para constructores, promotores, arquitectos, empresas de rehabilitación, sistemistas e instaladores de SATE, entre otros. La EPBD implica un cambio profundo en la manera de diseñar, construir y rehabilitar edificios. Y no se trata solo de lograr edificios más eficientes. Además, deben ser sostenibles a lo largo de su ciclo de vida. Esto último, a su vez, condiciona qué productos y materiales son adecuados para conseguirlo.
Ante este nuevo escenario, ¿en qué situación está España? ¿Cómo se va a trasponer esa Directiva dentro de nuestra legislación? Y, sobre todo, ¿estamos avanzando al ritmo necesario para cumplir los objetivos marcados por Europa?

¿Qué es la EPBD?
La Directiva (UE) 2024/1275 o Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD, por sus siglas en inglés) establece el marco de comportamiento energético de los edificios dentro de la UE, tanto los de nueva construcción como en los de rehabilitación energética.
Cuenta con 38 artículos y 10 anexos. Mantiene herramientas ya en uso, como el Certificado de Eficiencia Energética o las exigencias para sistemas técnicos, e incorpora nuevos conceptos y exigencias:
- Edificio de Cero Emisiones (ECE o ZBE, por sus siglas en inglés)
- Priorización de la energía de origen renovable
- Potencial de Calentamiento Global (PCG)
- Infraestructura para movilidad sostenible
- Mínimos exigibles de eficiencia energética (MEPS)
- Ventanillas únicas para ayudas a la rehabilitación
Su última revisión se aprobó en mayo de 2024.
Punto de partida: las 3 debilidades de los edificios en la UE
Cuando Bruselas plantea una Directiva para dinamizar la eficiencia energética en los edificios de los países miembros lo hace sobre tres datos contundentes:
- Los edificios representan cerca del 40% del consumo energético de la UE y el 36% de sus emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía.
- Cerca del 75% del parque edificado presenta un bajo rendimiento energético.
- La tasa de renovación energética sigue siendo insuficiente para alcanzar los objetivos climáticos de 2030 y 2050.
Objetivos de la EPBD
La Directiva pone el foco en dos grandes ejes:
- Mejorar la eficiencia energética de los edificios existentes.
- Garantizar que los nuevos edificios sean de cero emisiones.
Los principales cambios que introduce la EPBD
Esta nueva Directiva aporta una visión ambiciosa que va mucho más allá de los certificados energéticos o de las exigencias tradicionales de aislamiento.
Edificios de cero emisiones (ZBE)
Dado el enorme peso de los edificios en el total de emisiones de gases de efecto invernadero, la EPBD se erige como una hoja de ruta para la descarbonización de la construcción.
Pone el foco en los edificios cero emisiones (ZEB, por sus siglas en inglés), definidos como aquellos con un consumo de energía primaria nulo o muy bajo y que no generan emisiones de combustibles fósiles. Todos los nuevos edificios públicos deberán ser de cero emisiones a partir de 2028. A partir de 2030 deberán ser lo también todos los edificios nuevos.
El objetivo a largo plazo lograr que todos los edificios de la UE, tanto nuevos como existentes, sean de cero emisiones para 2050.
Impulso a la rehabilitación energética
Para lograr un parque inmobiliario 100% descarbonizado para 2050 hay que acelerar la rehabilitación energética. Sin duda, un enorme desafío dado el bajo ritmo anual de rehabilitación. La Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructura y Medio Ambiente (CINEA) publicó un informe en 2024 señalando que el ritmo actual de rehabilitación en Europa es del 1,2% anual, insuficiente para lograr los objetivos de 2050.
Para lograrlo habría que aumentar la tasa de rehabilitación al 2-3% anual.
La Directiva insta a los Estados miembros a desarrollar planes nacionales de renovación del parque edificado, agilizando permisos y facilitando el acceso a ayudas financieras.
Medición del carbono durante el ciclo de vida
El concepto del análisis del ciclo de vida de un edificio es capital para determinar su impacto ambiental durante su construcción, uso y fin de ciclo.
Esto beneficia aquellas soluciones constructivas con un menor impacto en la extracción de materiales, fabricación de los productos constructivos, instalación, uso y disposición circular a fin de ciclo.
Energías renovables
Junto con la mejora del aislamiento térmico, el uso de energía procedente de fuentes renovables en el sector de la edificación es otro de los pilares para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la pobreza energética en la Unión.
Se estimulan los incentivos financieros para la instalación de sistemas híbridos de calefacción que tengan un porcentaje de energía renovable considerable, como los resultantes de combinar una caldera con energía solar térmica o con una bomba de calor. Estas medidas ya están estimulando el mercado de sistemas HVAC más eficientes.
¿Cómo se está realizando la transposición de la EPBD en España?
El 29 de mayo de 2026 se cumplió el plazo para la transposición legal de la EPBD, es decir, para que todos los Estados miembros la incorporen a sus legislaciones nacionales. De las 155 disposiciones que España debería haber transpuesto ya en su ordenamiento jurídico, solo se han pasado el 60%, según el informe publicado por Green Building Council España (GBCE).
España ya está trabajando en diversas modificaciones regulatorias para adaptar su marco normativo a las nuevas exigencias. Entre los principales cambios previstos destacan:
- Actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE).
- Incorporación de la definición de edificio de cero emisiones.
- Nuevos indicadores ambientales vinculados al ciclo de vida de los edificios.
- Revisión de los certificados energéticos.
- Desarrollo de planes nacionales de renovación del parque inmobiliario.
Pese a que partíamos de un parque muy ineficiente, nuestro país está haciendo sus deberes y todo apunta a que la rehabilitación energética será uno de los principales motores del sector durante la próxima década.
También lo será la construcción de obra nueva más eficiente. La puesta en marcha de del Proyecto Estratégico para la Recuperación y la Transformación Económica (PERTE) de la Industrialización de la Vivienda.
La construcción industrializada es una de las grandes palancas para multiplicar la disponibilidad de vivienda nueva de forma rápida y con mayores criterios de sostenibilidad y eficiencia.

¿Estamos avanzando lo suficientemente rápido?
España cuenta con uno de los parques edificados más envejecidos de Europa. Una gran parte de las viviendas se levantaron antes de la existencia de requisitos energéticos exigentes, lo que genera un enorme potencial de mejora.
La Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente calcula que en nuestro país en torno a 8 millones de viviendas necesitan algún tipo de rehabilitación energética (aislamiento térmico, autoconsumo energético o ambos).
Entre 2020 y 2023 España ha pisado el acelerador de la rehabilitación, logrando reducir un 10% el consumo energético residencial. Pese a este impulso, la tasa actual de rehabilitación energética resulta insuficiente: apenas supone el 0,08% del parque a renovar, muy lejos del 2% anual recomendado por la Comisión Europea.
En la actualidad solo el 1,1% de los edificios de uso residencial cuenta con la calificación energética A.
¿Qué frena a la rehabilitación energética en España?
Entre las principales barreras encontramos:
- Falta de información por parte de propietarios y comunidades.
- Complejidad administrativa.
- Escasez de profesionales especializados.
- Dificultades de financiación en algunos segmentos de mercado.
El sector inmobiliario es especialmente sensible a cualquier intervención que mejore el confort para los usuarios. Una vivienda que mejora su eficiencia energética puede llegar a reducir su factura energética en un 50%, pudiendo llegar hasta un 90% en el caso de una vivienda con calificación G que pase a ser A, incorporando, además, medidas de autoconsumo.
Este ahorro lo percibe el usuario mes a mes. Lo que sí nota desde el primer día es un aumento del bienestar térmico y la sensación de residir en una vivienda saludable.
Por último, los expertos en tasación recalcan que un inmueble rehabilitado puede aumentar su valor de mercado hasta un 12%.
En otras palabras: el coste de las obras no debe verse como un gasto, sino como una inversión económica y en calidad de vida.
El papel del aislamiento térmico en la nueva EPBD
Si existe un elemento común a todas las estrategias de eficiencia energética, es la mejora de la envolvente del edificio.
Antes de instalar sistemas renovables o electrificar consumos, la prioridad pasa por reducir la demanda energética. Y para ello resulta imprescindible actuar sobre fachadas, cubiertas y cerramientos para reducir o eliminar los puentes térmicos. O lo que es lo mismo, instalar un SATE eficiente.
El protagonismo del SATE
Los sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) se han consolidado como una de las soluciones más eficaces para alcanzar los objetivos de rehabilitación energética marcados por la EPBD.
Entre sus ventajas destacan:
- Reducción significativa de la demanda de calefacción y refrigeración.
- Mejora del confort interior.
- Disminución de puentes térmicos.
- Incremento de la calificación energética del edificio.
- Compatibilidad con los programas de ayudas europeas, estatales y municipales a la rehabilitación energética.
Materiales eficientes para mejorar la eficiencia energética de un SATE
El aislamiento térmico que marca la EPBD debe reducir la demanda energética del edificio con el menor impacto ambiental. Esta doble necesidad obliga a valorar con detenimiento las prestaciones de todos los materiales de aislamiento disponibles.
Las soluciones de aislamiento en poliestireno expandido (blanco y grafitado), así como sus alternativas de origen circular, ofrecen resultados muy satisfactorios en el cumplimiento de los objetivos de eficiencia y sostenibilidad establecidos por la normativa.
En Knauf Industries hemos desarrollado soluciones específicas para SATE conforme a lo establecido en el Código Técnico de la Edificación (CTE) en tres materiales de alta eficiencia térmica:

- EPS
- EPS grafito, con prestaciones térmicas superiores
- NEOPS®. Es nuestro material alternativo al EPS desarrollado a partir de biomasa vegetal. Tiene el mismo aspecto y prestaciones que el EPS, con una menor huella de carbono.
Este último material, innovador y de origen circular, cada vez cuenta con mayor aceptación por parte de proyectistas, sistemistas, promotores y constructoras como medio para mejorar los indicadores ambientales y el análisis de ciclo de vida (ACV) del edificio.
¿Qué podemos esperar de la EPBD?
Nadie duda que la EPBD marcará la evolución del sector de la construcción durante los próximos años. La combinación de edificios de cero emisiones, el impulso a la rehabilitación energética y una mejora del comportamiento ambiental en el ciclo de vida transformará los criterios de diseño, construcción y renovación.
Para arquitectos, promotores, constructoras y profesionales del SATE anticiparse a estos cambios es ofrecer un producto más competitivo y mejor valorado por los clientes finales e instaladores.
Preguntas frecuentes sobre la EPBD
EPBD son las siglas de Energy Performance of Buildings Directive, la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios.
Lograr un parque inmobiliario europeo de cero emisiones antes de 2050 mediante la rehabilitación energética y la construcción de edificios altamente eficientes.
La fecha límite general para la transposición de la Directiva (UE) 2024/1275 es mayo de 2026.
Son edificios con una demanda energética muy baja, sin emisiones procedentes de combustibles fósiles in situ y con emisiones durante su funcionamiento nulas o muy reducidas.
El primer paso para garantizar la eficiencia energética de un edificio es contener la pérdida de energía a través de la envolvente. Y esa es la función del SATE. Por eso la Directiva impulsa la mejora de la envolvente térmica de los edificios, lo que aumenta la relevancia de los sistemas SATE en rehabilitación y obra nueva.
Sí. Reducir la demanda energética es uno de los pilares fundamentales de la normativa, por lo que contar con un aislamiento térmico óptimo será un factor diferenciador en el mercado inmobiliario.
El EPS grafito proporciona una mayor capacidad aislante para el mismo espesor. Esta solución constructiva permite cumplir con los especificado por el CTE para cada zona climática sin aumentar tanto la proyección de la envolvente.
Uno de los objetivos de la EPBD es garantizar la independencia de recursos materiales en la UE. Dado que casi todos los recursos de origen fósil proceden de terceros países, Bruselas entiende como prioritario buscar fuentes de energía alternativas. A esto se une que los materiales derivados del petróleo tienen una mayor huella de carbono.
No. Gran parte de la Directiva está orientada a la rehabilitación del parque edificado existente, especialmente de los inmuebles con peor comportamiento energético (aquellos que tienen las etiquetas G, F y E).
La rápida implementación de las medidas de la EPBD mejora de la competitividad de los edificios, mejora el posicionamiento en licitaciones públicas y favorece la diferenciación ante un comprador cada vez más concienciado con el gasto energético de su vivienda a largo plazo.


