Análisis de Ciclo de Vida (ACV): así funciona la sostenibilidad basada en datos

Etapas del ciclo de vida

Todas las empresas llevan unos libros de contabilidad donde se registran gastos y cobros. El análisis de ciclo de vida viene a ser una especie de contabilidad ambiental que recoge los efectos en el entorno de un producto a lo largo de toda su historia.

¿Qué es el análisis de ciclo de vida (ACV)?

El análisis del ciclo de vida (por sus siglas, ACV) es el estudio del impacto ambiental de una materia prima, producto o actividad a lo largo de toda su vida útil. 

Implica identificar y cuantificar los principales impactos ambientales a lo largo de la extracción de materias primas, la generación de la energía necesaria para la producción, la fabricación en sí, el almacenamiento, el transporte, la distribución y la gestión de los residuos cuando el producto deja de ser útil.

Entre esos impactos destacan:

  1. emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera
  2. emisiones de gases nocivos de otro tipo
  3. consumo de materias primas y energía
  4. vertidos
  5. residuos
  6. reciclabilidad y coste ambiental de su reciclaje (si fuera posible)

La importancia del ACV radica en que es la única herramienta científica, normalizada y medible que permite comparar el impacto ambiental de diversos productos para una misma aplicación.

¿Qué diferencia hay entre ACV y la huella de carbono?

El ACV cuantifica la suma global del impacto sobre el medio ambiente (consumo de recursos y materiales, agua, generación de recursos…).

La huella de carbono es la suma de todos los gases de efecto invernadero (GEI) emitidos a la atmósfera.

Para qué sirve el ACV

El ACV identifica los puntos críticos de una materia prima, producto o servicio. Con esa información ingenieros, diseñadores y otros expertos pueden redefinirlos con criterios alternativos de ecodiseño, y mejorar así su perfil de sostenibilidad y su competitividad.

Conocer el ACV es de vital importancia para las empresas dentro de una economía circular.

Normativa para realizar el ACV

Para que un Análisis de Ciclo de Vida sea válido debe acogerse al protocolo establecido en la normativa elaborada por la International Standards Organisation (ISO).

 En 1994, se estableció el comité técnico TC207 para la normalización de herramientas ambientales, incluido el ACV. Actualmente existen 4 normativas: 

  • ISO 14040 (1997). Plantea el marco general, los principios y las necesidades básicas para realizar un estudio de ACV. 
  • ISO 14041 (1998). Incluye las necesidades y procedimientos para definir los objetivos y el alcance del estudio. También marca las líneas para realizar, interpretar y elaborar el informe del análisis del inventario del ciclo de vida.
  • ISO 14042 (2000). Establece una guía de la estructura general de la fase de análisis del impacto (AICV) y se relaciona con otras fases del ACV.
  • ISO 14043 (2000). Recomendaciones para  la fase de interpretación de un ACV o los estudios de un ICV (impacto del ciclo de vida).
Fases ACV ISO14040

Cómo se calcula el ACV: fases

Calcular el ACV requiere la participación de técnicos ambientales especialistas con dominio de los protocolos. La normativa ISO 14040 establece cuatro fases: objetivos y alcance del estudio, análisis del inventario, análisis del impacto e interpretación.

  1. Definición de objetivos y alcance. Delimita el tema de estudio, los motivos que llevan a realizarlo y el alcance que esperamos tener.
  2. Inventario del Ciclo de Vida (ACV). Recopila a modo de libro de contabilidad todos los elementos susceptibles de impactar de alguna forma durante el Análisis de Ciclo de Vida. Se contabilizan todas las ‘entradas’ (recursos energéticos y materiales consumidos) y todas las ‘salidas’ (emisiones al aire, sustancias que acaban en el suelo o en las aguas, y residuos generados).  
  3. Evaluación de los Impactos del Ciclo de Vida. Relaciona todo el listado de entradas y salidas del inventario con sus posibles efectos adversos sobre el medio ambiente, la salud humana y los recursos naturales.
  4. Interpretación de resultados. Una vez cruzados los datos del análisis del inventario con la evaluación de impacto se extraen conclusiones y recomendaciones. Esto permite localizar en qué fase del ciclo de vida del producto se generan las principales cargas ambientales y tomar decisiones sobre en qué puntos se pueden implementar mejoras. 

Si el objetivo fuera la comparación de distintos productos, permitirá evaluar cuál presenta un mejor comportamiento ambiental.

Tipos de ACV

El análisis del ciclo de vida depende de parámetros tan diversos como los objetivos, el presupuesto de cada empresa o el tiempo disponible para ejecutarlo. Estos parámetros definen el nivel de detalle final de cada ACV.

Según el grado de profundidad podemos encontrar:

  • ACV conceptual. Análisis cualitativo de los puntos críticos más significativos y su potencial impacto.   
  • ACV simplificado. Recoge datos genéricos y simplificados,  y se centra solo en las etapas más relevantes.
  • ACV completo. Es el nivel más profundo y detallado. Recoge y analiza todos los datos cualitativos y cuantitativos disponibles, y en todas y cada una de las etapas.

Por qué es importante calcular el ACV

El Análisis de ciclo de vida permite a las compañías realizar un autocontrol constante en toda su cadena de valor para identificar los puntos de riesgo e incorporar las mejoras pertinentes, ya sea en los procesos, en los productos o en sus servicios.

Es, además, un paso crucial en la transición hacia una economía circular. Determinar el  perfil ambiental de producto o servicio a lo largo de toda su vida útil permite rediseñarlo para mejorar su sostenibilidad.

Pero no es su única aplicación. Un correcto ACV abre la puerta a comparar entre varios productos para determinar la alternativa más sostenible o priorizar en la planificación estratégica.

Y, aunque no sea su principal función, recopila argumentos para desarrollar una estrategia de marketing ecológico con un claro impacto positivo en la imagen de marca.

Analisis CO2 EPS

Importancia del ACV en Knauf Industries

El compromiso con el respeto al entorno es un pilar en todas nuestras actividades. Esto nos lleva a apostar siempre por materiales 100% reciclables, como el EPS y el EPP, a desarrollar nuevas soluciones circulares y a optimizar nuestros procesos industriales para minimizar residuos y costes.

Estamos orgullosos de nuestros logros en los últimos años, pero es solo el principio. Gracias al ecodiseño seguimos trabajando en materiales con mejor ratio coste-rendimiento, más duraderos, más resistentes y más ligeros.

Nuestra visión es clara: Reducing the weight on our planet (Reducir el peso sobre nuestro planeta). Nuestra misión es innovar con productos que permitan conseguirlo. Y en este proceso el ACV es un eslabón imprescindible.

Mejora de la sostenibilidad

Somos expertos en EPS y EPP, dos materiales 100% reciclables.

Contamos con las máximas certificaciones en sostenibilidad: MORE que ratifica la reintroducción del rEPP y rEPS en nuevos productos, y REDcert2, que avala a nuestras plantas para la producción de NEOPS®, una resina plástica procedente de biomasa vegetal no agrícola.

Apostamos por el reciclaje post consumo para desarrollar nuevos materiales como R’KAP® o CELOOPS®, dos soluciones de circularidad que contribuyen a aliviar el problema de los residuos plásticos.

Además, varias de nuestras plantas ya cuentan con la certificación Operation Clean Sweep. Contenemos los restos de granza resultantes de la producción de EPP y EPS y los retornamos al ciclo productivo como materias primas, evitando así que acaben en el agua.

Reducción de costes

La moldeabilidad del EPP permite dar forma a piezas a medida para sustituir completamente a otras estructuras complejas.

Un ejemplo son las piezas para sistemas de climatización y calefacción (HVAC). De esta forma se ahorra en tornillería y tiempo de instalación, y se gana en aislamiento.

Mejora de la eficiencia

En los últimos años hemos desarrollado materiales con mejor perfil de reciclabilidad. Es el caso de KAPLIGHT®, un material plástico para termoformados libre de negro de carbón, para ser detectable en los sistemas de triaje de las plantas de reciclado.

Evaluación de impacto ambiental

El ACV permite a Knauf Industries evaluar y reducir el impacto ambiental en la producción de EPS y EPP, lo que mejora su sostenibilidad y compromiso con el medio ambiente. 

Además, la estrategia de instalar sus plantas de producción a la menor distancia posible de sus grandes clientes industriales reduce notablemente el coste económico y las emisiones de gases efecto invernadero en concepto de transporte.

Reciclado mecánico circularidad del eSP

Análisis del ciclo de vida del EPS y EPP

Proceso de producción

Las perlas de EPS y EPP se calientan con vapor de agua para que se expandan. Posteriormente se anexan para formar bloques o se introducen en un molde para moldear las piezas deseadas.

Los restos de granza se reincorporan al 100% al proceso productivo.

En ninguna fase del proceso se producen gases nocivos para los seres vivos, ni gases que dañen la capa de ozono (los compuestos orgánicos volátiles –  COV).

Optimización del proceso

La instalación de sistemas de retención de los restos de granza evita que salgan al exterior y se conviertan en residuos, contaminando el suelo o las aguas.

Nuestras plantas cuentan con la certificación Operation Clean Sweep (OCS) que avala que esta retención se ejecuta de forma satisfactoria. La granza recuperada se reintegra al proceso productivo como materia prima.

Innovación y mejora continua

Cada vez hay una mayor presencia de productos fabricados con rEPP y rEPS.

El EPS puede incorporarse como rEPS en bloques de pavimentación en obra civil. El rEPP ya está presente en muchos objetos de uso cotidiano, como accesorios deportivos (rollos de masaje, cajones para Crossfit) o estructuras para muebles.

Por su parte, R’KAP® aporta una innovadora solución circular, con una menor huella de carbono y apta para consumo alimentario. Y un punto muy a su favor: está exento del pago del impuesto al plástico.

Huella de Carbono

Conclusiones

Importancia del ACV para el futuro

Todos los actores implicados en la industria tienen una responsabilidad para desarrollar nuevos materiales y procesos que mejoren la competitividad, ahorren costes y mejoren su usabilidad final.

El ACV permite trabajar sobre los puntos críticos y lograr desarrollos más eficientes. Con la información cuantificada de ese análisis y gracias al Design Thinking se puede, además, mejorar la experiencia del usuario final.

Compromiso con el medio ambiente

Nada de los anterior tiene sentido si no se trabaja en coherencia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que aplican a la industria en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Algo con lo que en Knauf Industries nos enorgullecemos de estar comprometidos desde hace años.

¿Qué es el análisis del ciclo de vida?

El análisis del ciclo de vida (por sus siglas, ACV) es el estudio del impacto ambiental de una materia prima, producto o actividad a lo largo de toda su vida útil. 

¿Por qué es importante el ACV ? 

La importancia del ACV radica en que es la única herramienta científica, normalizada y medible que permite comparar el impacto ambiental de diversos productos para una misma aplicación.

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