Cómo prevenir y combatir la humedad en edificios 

Cómo combatir las humedades en casa

Abordar los problemas de humedad en los edificios de manera temprana y efectiva es fundamental para prevenir daños mayores en la estructura del inmueble, así como para preservar la salud y la calidad de vida de las personas que lo ocupan. 

Tipos de humedades en edificios 

Existen diversos tipos de humedad en la construcción según su origen. Las más frecuentes son por filtración, por condensación y por capilaridad.  

Humedades por filtración 

Ocurre cuando el agua penetra a través de grietas en las paredes, techos o suelos por un desgaste o rotura en la impermeabilización. Son puntos especialmente vulnerables las cubiertas, sobre todo, las azoteas planas, y los cerramientos.  

Humedades por condensación 

La humedad por condensación se produce cuando el vapor de agua del aire se condensa en las superficies frías, como ventanas, paredes o techos. Es fácil de detectar por las manchas verdes o negruzcas causadas por colonias de hongos o moho.  

Humedades por capilaridad 

Se produce en zonas bajas del edificio, como el sótano o las plantas a la altura de la calle. El agua asciende desde el suelo a través de los cimientos y las paredes de materiales porosos, como el ladrillo o el cemento poroso. 

Humedades en paredes

Consecuencias de las humedades 

La humedad constante en puntos concretos de una edificación deteriora su estructura, afecta negativamente a la calidad del espacio habitable y condiciona la salud de las personas que lo utilizan. 

Daños estructurales 

La presencia reiterada de agua en vigas, pilares o cimientos debilita poco a poco la estructura del edificio. El acero se corroe, la madera se pudre y, en general, los materiales de construcción se deterioran. 

Un muro de carga con humedad puede perder hasta el 50% de su capacidad de sujeción debido a que los elementos y materiales que lo forman pierden fuerza de cohesión. La situación se agrava si, además, se produce oxidación.  

En los casos más graves el edificio puede llegar a colapsar de forma parcial o por completo.  

Deterioro estético y daños materiales 

Sin llegar al derrumbe, los daños por humedad en la construcción implican un deterioro del revestimiento de las paredes, techos y suelos. Las partes visibles se desconchan, se abultan, aparecen manchas, la pintura se desprende…  

Pueden también afectar a enseres, cuadros o ropa guardada en un armario afectado por la humedad de la pared sobre la que se apoya.  

Aumento del gasto energético 

Un ambiente húmedo genera una constante sensación de frío. Esto dispara el consumo de calefacción.  

Problemas de salud y deterioro de la calidad de vida 

Las humedades y la salud respiratoria son enemigas irreconciliables.  

La permanencia prolongada en espacios interiores con altos niveles de humedad puede desencadenar patologías respiratorias, alergias o asma, en especial, en personas con patologías previas o con sistemas inmunológicos comprometidos. 

Los problemas de moho en las paredes, techos o suelos generan un olor desagradable muy característico. Esta situación genera incomodidad, estrés o angustia en los usuarios del edificio. 

Causas de las humedades 

La aparición de humedades puede deberse a múltiples factores. Estos son algunos de los más comunes: 

Deficiencias en la impermeabilización 

Crean resquicios por los que el agua se cuela. Su acumulación en puntos concretos da lugar a zonas húmedas, mohos o, directamente, áreas encharcadas. Puede ser agua de lluvia, del jardín y hasta de una piscina en la azotea.  

Mala construcción o mal mantenimiento 

La humedad puede acumularse, entre otros, por capilaridad en muros y cimientos, por una fontanería deficiente que da lugar a fugas, por daños en las juntas de dilatación o por una filtración de agua desde el exterior a través de grietas en las paredes, techos, ventanas o puertas.  

Falta de ventilación 

Una casa mal ventilada favorece la condensación debido a las diferencias de temperatura entre el interior y el exterior. Se aprecia más sobre superficies frías, como ventanas, paredes mal aisladas o en áreas con alta humedad relativa. 

Por lo general, una buena ventilación para prevenir humedades es una de las reglas básicas para disfrutar de un ambiente interior saludable.  

Cómo evitar y remediar las humedades 

Las humedades son un daño silencioso y a largo plazo. En muchos casos genera deterioros muy graves y hasta irreparables.  

Es esencial identificar la causa raíz de las humedades para aplicar la solución más adecuada. Pero la mejor estrategia para no lamentar desastres es poner todos los medios para evitar su aparición.  

Impermeabilización de la cubierta de un edificio

Medidas de prevención 

La frase ‘más vale prevenir que curar’ también aplica a la construcción. Prevenir la aparición de humedades es vital para preservar la integridad estructural y garantizar una correcta habitabilidad de las estancias interiores. Por no hablar de los gastos que nos ahorra en daños y reparaciones.  

¿Cómo prevenir las humedades en casa? Hay distintas medidas para anticiparnos a su aparición. Cuantas más se cumplan, menos posibilidades de toparnos con este problema. 

  • Impermeabilización del edificio. Para que el agua no cale desde el exterior, el inmueble debe estar correctamente impermeabilizado.  
  • Ventilación adecuada. En especial en zonas de alta humedad, como los baños, cocinas, piscinas cubiertas, lavanderías… El uso de extractores o ventiladores contribuye a reducir la condensación. En los edificios con ventilación mecánica conviene revisar periódicamente estos equipos y vigilar la humedad relativa interior.  

Una de las grandes innovaciones en los últimos años ha sido la incorporación del polipropileno expandido (EPP) a los sistemas HVAC. Esta espuma aporta ligereza, es isotérmica y proporciona un excelente aislamiento térmico y de la humedad. Así se evita el riesgo de condensación.  ç

Sistema de ventilación del edificio
  • Aislamiento correcto. Un aislamiento eficiente de la envolvente, eliminando los puentes térmicos, reduce las fluctuaciones de temperatura que puedan causar condensación. Aislar contra el frío funciona se convierte así en una excelente estrategia de aislamiento contra la humedad.  

Muchos bloques de viviendas antiguos con problemas de humedades presentan también un mal comportamiento térmico. Sus vecinos están condenados a pasar frío y convivir con la humedad, o gastar mucho en calefacción.  

Revestir las fachadas con un SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) es la forma óptima para proporcionar eficiencia energética a la vivienda y acabar con muchos de los problemas de humedades.  

Los paneles de SATE de Knauf Industries, en poliestireno expandido (EPS) o NEOPS®, se fabrican con distintos acabados (blanco o grafitado, y moldeado o a corte) para adaptarse a las distintas necesidades del constructor y a los diferentes requisitos según la zona climática donde esté la vivienda. 

CTA placas SATE Knauf Industries
  • Utilizar materiales adecuados. Tanto en obra nueva como en la rehabilitación es imprescindible usar materiales resistentes a la humedad en aquellas áreas susceptibles. Entre ellos, las placas de yeso con resistencia a la humedad, pinturas impermeables, EPS o NEOPS®.  

Estos dos últimos son también las materias primas con las que se fabrica LEGACY®, los innovadores bloques constructivos diseñados y patentados por Knauf Industries. Su aplicación no solo acorta el tiempo de construcción. También actúan de barrera frente a la humedad.  

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Soluciones efectivas contra la humedad 

El tratamiento de la humedad en muros por filtración pasa por retirar las piezas afectadas, reparar la avería o zona de filtración, impermeabilizar adecuadamente para que no se repita.  

Si el origen está en la condensación, una buena ventilación natural o mecánica suele solventarlo. Revisar las rejillas de ventilación, o instalarlas, en caso de no haber, también atenúa el problema.  

En los casos de humedad en sótanos y cimientos por capilaridad el origen está en que se comportan como una esponja, absorbiendo el agua a su alrededor. La clave, por tanto, es impedir ese entorno acuoso.  

Las soluciones para estas humedades estructurales incluyen: 

  • Barreras físicas: láminas impermeables. 
  • Barreras químicas: como compuestos siliconados que se inyectan a presión dentro del muro cerca del suelo. 
  • Sistemas de electroósmosis: dispositivos eléctricos que generan una corriente que invierte la polaridad del muro y hacen que repela el agua. 

Mantenimiento y control 

Por muy bien que esté construida una casa, los materiales pueden deteriorarse por factores meteorológicos, geológicos o de otra índole. Un buen control de la humedad en las viviendas comienza por una revisión ocular periódica desde el interior en las zonas de riesgo (áticos, habitaciones bajo una terraza, muros exteriores, sótanos…) por si hubiera aparición de moho.  

El olfato es un buen aliado: un fuerte olor a humedad, aunque no visualicemos la mancha, nos pondrá sobre la pista de que hay una avería o un daño estructural.  

En el exterior conviene realizar inspecciones periódicas, prestando atención a posibles grietas o desconchones por donde se pueda filtrar el agua. Si el daño es pequeño, se puede solucionar reparando el fallo y sellando con productos antihumedad efectivos.  

En edificios antiguos o con problemas de humedad recurrente se desaconsejan las pequeñas reparaciones, que no hacen sino parchear y acaban convirtiéndose en una sangría para los inquilinos en forma de derramas. La solución definitiva implica impermeabilizar y acometer una rehabilitación térmica integral.  

De esta forma se mejora el confort térmico del inmueble y se acaban de una vez por todas los conflictos con las humedades.  

Estas soluciones son especialmente convenientes en casos de pobreza energética y en la rehabilitación de viviendas en municipios de reto demográfico. Estos pueden beneficiarse de ayudas especiales dentro del programa PREE 5000

FAQ prevenir y combatir humedad en edificios

¿Qué es la humedad por condensación? 

La humedad por condensación se produce cuando el vapor de agua del aire se condensa en las superficies frías, como ventanas, paredes o techos. Es fácil de detectar por las manchas verdes o negruzcas causadas por colonias de hongos o moho.

¿Cómo afecta la humedad a la salud?

La permanencia prolongada en espacios interiores con altos niveles de humedad puede desencadenar patologías respiratorias, alergias o asma, en especial, en personas con patologías previas o con sistemas inmunológicos comprometidos. También puede causar problemas mentales, como estrés o angustia. 

¿Cuáles son los signos de humedad en las paredes?

Sin llegar al derrumbe, los daños por humedad en la construcción implican un deterioro del revestimiento de las paredes, techos y suelos. Las partes visibles se desconchan, se abultan, aparecen manchas, la pintura se desprende… 

¿Qué productos se utilizan para combatir la humedad?

Un correcto aislamiento de la envolvente con SATE reduce los puentes térmicos y, con ello, las zonas de humedad por condensación.

¿Puede la humedad dañar la estructura de un edificio?

La presencia reiterada de agua en vigas, pilares o cimientos debilita poco a poco la estructura del edificio. El acero se corroe, la madera se pudre, el hierro se oxida y, en general, los materiales de construcción se deterioran. En los casos más graves el edificio puede llegar a colapsar de forma parcial o por completo.  

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