Los sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE, por sus siglas en inglés) mejoran la eficiencia energética de un edificio y con ello, el confort térmico en el interior. Su instalación es sencilla, tanto en obra nueva como en la rehabilitación energética de obra existente.
Habitualmente se aplica sobre envolventes planas, o con módulos alternos de geometría plana, porque así son la mayoría de las fachadas de nuestros edificios. Pero, ¿cómo hay que proceder cuando nos encontramos con una fachada curva?
Retos de las fachadas curvas
Una vez se aplica el SATE sobre la envolvente actúa de forma integral con toda la fachada. Desde ANFAPA (Asociación de Fabricantes de Morteros y SATE) lo describen como ‘Muro Abrigo’, es decir, una nueva piel exterior del edificio. Dado que su función es la de aislar térmicamente, su capacidad de dilatación debe ser eficiente y controlada.
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En el caso de las fachadas curvas, las exigencias son mayores, ya que su dilatación por el frío es más acusada.
Para entenderlo, vamos a ver primero dos conceptos claves: el factor de exposición y el factor de forma.
Factor de exposición
Todas las fachadas deben cumplir unos requisitos mínimos contemplados en el CTE para deformarse de forma controlada ante temperaturas muy elevadas en verano, o muy frías en invierno. Esto se conoce como factor de exposición.
Este requisito también aplica a las fachadas curvas, en especial, para prever las deformaciones que se producen por el efecto del frío en invierno.
Dado que el SATE tiene múltiples beneficios, actúa de forma integrada con la envolvente, debe tener la capacidad de dilatarse sin causar alteraciones, ni perder eficiencia térmica.
Factor de forma
El factor de forma del edificio o compacidad es la relación entre la superficie de la envolvente térmica con el volumen máximo del edificio. Se expresa en m2/m3. Este valor cuantifica la relación entre la forma de un edificio y su capacidad de intercambio térmico con el exterior.
En este caso, la aplicación del SATE debe respetar y continuar la silueta de la envolvente, tal como lo haría una lámina superpuesta sobre un soporte, en plano vertical y con una planimetría adecuada. Para evitar los puentes térmicos, las placas se instalan a rompejuntas, respetando las leyes de traba y discontinuando las juntas verticales.
En las fachadas curvas el factor de forma se modifica mucho más que en las rectas. Esto exige que las placas de aislamiento compongan una capa peculiar, con una zona más alargada en la cara exterior y una zona más corta en la cara interior, justo la que apoya sobre la fachada.
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¿Cómo se aplica el SATE sobre una fachada curva?
El aislante térmico de la fachada estará muy condicionado por la curvatura de la envolvente. A partir de aquí se pueden realizar diversas técnicas.
Aplicación con radios de curvatura muy amplios
En estos casos se realizan segmentos poligonales de la placa en dimensiones más pequeñas para ir adaptándolas a la forma de la fachada. Las más frecuentes son de 1 x 0,6, ó 1x 0,5 metros.
La instalación se realiza a rompejuntas con adhesivo. También pueden instalarse a borde cordón, si se respeta una superficie de contacto mínima del 60 %. Para eliminar los posibles puentes térmicos entre las placas, se suele rellenar con espuma de poliuretano.
Aplicación en radios muy cerrados
Estas fachadas son más espectaculares, pero reclaman replanteos específicos. En concreto, será necesario que el constructor proporcione las medidas concretas de la envolvente y fabricar las piezas de SATE con las medidas indicadas.
Es importante precisar bien las medidas y preparar adecuadamente el soporte, asegurando su regularidad. A diferencia de lo que sucede ante una fachada plana, cuando es curva y las piezas de SATE son también curvas, no es viable realizar correcciones sobre la marcha.
Una vez que se tiene la placa con la forma precisa, se aplica de la misma forma que se trabajan los paneles rectos para una fachada plana. Primero se fija con espículas, y, a continuación, se añaden la malla y el mortero, adaptándolos a la curva de la fachada.
Casos especiales
Existen las llamadas ‘casas de autor’, edificaciones diseñadas por el arquitecto con formas creativas y excepcionales. Estas fachadas singulares pueden incluir varias curvas en sentidos opuestos imitando, por ejemplo, las olas del mar.
En estos casos se procede de igual forma: hay que fabricar diferentes placas con las curvaturas adaptadas a esa peculiar silueta y aplicarlas en los puntos concretos de la fachada.
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Consideraciones para la instalación
Los materiales aislantes para fachadas más habituales son el poliestireno expandido (EPS), la lana de roca y el poliestireno extruido. También pueden realizarse en NEOPS®, nuestra alternativa al EPS fabricada a partir de biomasa vegetal.
Pese a lo vistoso del resultado, no requiere una formación específica del instalador, más allá de saber cómo aplicar un aislamiento térmico en paredes exteriores. De hecho, las placas curvas resultan más sencillas de instalar: al venir de fábrica con las medidas precisas, el instalador no tiene que estar pendiente de machihembrarlas o de cortar.
El fabricante ya marca en qué lugar debe instalarse cada una para evitar confusiones, en especial, si hay tramos con radios de curvatura diferente.
El mantenimiento del conjunto será igual que si se tratara de un SATE plano.

SATE en EPS de Knauf Industries para fachadas curvas
Desde Knauf Industries aportamos toda nuestra experiencia al sistemista en el diseño y fabricación de paneles para SATE. También fabricamos paneles curvos en poliestireno expandido (EPS) de alta calidad, con rapidez y seguridad, siempre por encargo.
La entrega es en dos semanas desde la recepción del encargo.
Los acabados pueden ser en EPS blanco o grafitado.
También tenemos capacidad para fabricarlos en NEOPS®. Esta alternativa reduce hasta un 30% la huella de carbono del edificio con respecto al uso de otros materiales.
¿Tienes un proyecto especial con fachadas curvas? Nuestro equipo de asesoría técnica puede ayudarte a encontrar la mejor solución de ahorro energético con paneles aislantes adaptados a la peculiaridad de tu proyecto.
FAQ SATE en fachadas curvas
El aislamiento térmico en fachadas curvas ofrece beneficios como la mejora de la eficiencia energética, el aumento del confort térmico y acústico, y una mayor sostenibilidad.
Los materiales más comunes incluyen poliestireno expandido (EPS), poliestireno extruido, poliuretano (PUR) o lana de roca. También se puede utilizar NEOPS®, una alternativa al EPS fabricada por Knauf Industries con biomasa vegetal y con hasta un 30% menos huella de carbono.
La instalación en fachadas curvas requiere personal instalador bien formado en la aplicación de SATE, si bien no hay diferencias con respecto a una fachada plana.


