Ciertos medicamentos requieren conservarse en un rango de temperaturas frías. Por eso insulinas, vacunas, tabletas de quimioterapia, colirios y diversos inyectables, como la famosa toxina botulínica para quitar las arrugas o la eritropoyetina para casos graves de anemia, entre otros, se transportan en contenedores isotérmicos.
Medicamentos termolábiles y mantenimiento de la cadena de frío
Los medicamentos termolábiles son aquellos que se presentan con la leyenda ‘conservar en nevera, entre +2ºC y +8º’ para preservar la estabilidad de sus propiedades y asegurar que llegan al paciente con la máxima eficacia.
En los laboratorios se conservan en refrigeradores. Lo mismo sucede en la farmacia de destino, ya sea hospitalaria o de venta al público. Pero ¿qué sucede durante el transporte?
Los medicamentos no siempre se transportan en camiones refrigerados. Las furgonetas de reparto tampoco suelen disponer de forma habitual de neveras. Pero esos trayectos, aunque sean breves y de última milla, pueden verse sometidos a temperaturas muy elevadas.
Para mantener la cadena de frío mientras estos productos están en la calle y cumplir con lo que marca la normativa en materia de conservación de los medicamentos, se recurre a contenedores isotérmicos para la logística farmacéutica.
Descubre cómo asegurar la protección en el envío de productos farmacéuticos a temperatura controlada y mantener la cadena de frío.
Normativa respecto a medicamentos termolábiles
La Ley 25/1990 del Medicamento obliga a los laboratorios a garantizar que el transporte de los medicamentos hasta su destino, ya sean almacenes mayoristas o farmacias, se realice “cumpliendo las obligaciones impuestas en la autorización de los mismos” (art.71.1, punto h).
Para evitar errores en el manejo, la norma dispone que, si un fármaco debe conservarse en un rango de temperaturas concretas, se debe especificar de forma clara e inequívoca en los embalajes, envases y etiquetados.
Asimismo, la Circular 2/2000 de la Agencia Española del Medicamento, se expresa en términos similares.

Importancia del transporte seguro de productos sensibles
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) actúa como garante de la seguridad de todos los fármacos que se dispensan en España. Y lo hace con rapidez y publicidad. Esto significa que en cuanto se detecta un lote de fármacos de dudosa seguridad, se ordena su retirada y se advierte de forma pública a la ciudadanía.
No hace falta explicar que el efecto en la credibilidad del laboratorio de un incidente así puede ser demoledor. Por no hablar de las pérdidas económicas que supone y las posibles demandas que puedan tener que afrontar.
Utilizar contenedores térmicos para medicamentos sensibles es una medida sencilla que salvaguarda la salud pública y la solvencia del laboratorio.
Asegura la conservación y seguridad de tus productos con el mejor envasado farmacéutico. Te explicamos cómo.
8 razones para contar con soluciones de embalaje isotérmico
- Preservar la eficacia del fármaco. Un aumento de la temperatura puede alterar las propiedades terapéuticas, químicas, físicas y toxicológicas del producto.
- Garantizar la cadena de suministro. Cuando se retira un lote defectuoso, se pueden producir desabastecimientos puntuales con graves perjuicios para los pacientes.
- Evitar sanciones. Los envases isotérmicos de alta calidad evitan que se rompa la cadena de frío incluso en aquellos repartos en días de mucho calor. Así se cumple con la normativa y se garantiza la seguridad del paciente.
- Reducir pérdidas. Si el producto llega en mal estado, el laboratorio debe asumir la retirada. Esto implica un coste importante que se evitaría con cajas térmicas para la cadena de frío.
- Ampliar mercados. Al alargar el tiempo que un producto sanitario puede estar fuera de la nevera, los contenedores para transporte farmacéutico permiten que los fármacos lleguen a lugares más lejanos, con peor acceso o de clima extremo.
- Sostenibilidad. Fabricar fármacos tiene una huella de carbono, como cualquier otro proceso industrial. Desecharlos porque se ha roto la cadena de frío supone haber emitido CO2 para nada.
- Imagen de marca. Cuando un laboratorio entrega sus productos a tiempo y en perfecto estado, gana en reputación. Si el producto es de calidad y comprobada eficacia, la compañía ganará fiabilidad y fidelidad de sus clientes.
- Adaptabilidad. Los contenedores isotérmicos modernos vienen en una variedad de tamaños y especificaciones, lo que permite a las empresas seleccionar el contenedor adecuado según las necesidades específicas de cada producto o envío.

Características de los contenedores isotérmicos
El transporte seguro de productos farmacéuticos debe proteger de los impactos y de las altas temperaturas. Para hacerlo posible cuentan con embalajes en poliestireno expandido (EPS), que son de un solo uso, y los embalajes retornables de transporte (ERT) de polipropileno expandido (EPP), concebidos para múltiples usos y con una durabilidad de años.
Eficiencia térmica
El EPS es aire en un 98%. Gracias a esta composición puede mantener las bajas temperaturas en su interior entre 2 y 8 horas sin necesidad de nevera. Para mayor seguridad se pueden añadir acumuladores de frío.
El EPP es aire en un 96-98%. Aunque su capacidad isotérmica es ligeramente inferior a la del EPS, sigue siendo una opción excelente para preservar la cadena de frío. A su favor, como veremos, es que estos embalajes son retornables.
Resistencia a impactos
Para que los medicamentos lleguen en perfecto estado al paciente, hay que protegerlos frente a las vibraciones, golpes o caídas durante el transporte. Por eso se transportan en contenedores resistentes a impactos.
Control de temperatura
El verano en España puede alcanzar temperaturas muy altas. Los embalajes isotérmicos reutilizables de EPP pueden dotarse de dispositivos digitales o termómetros para vigilar la temperatura interior en todo momento.

Ligereza
Al ser en su mayor parte aire, estos embalajes pesan muy poco. Esto reduce las emisiones de CO2 durante el transporte y agiliza las entregas, siempre urgentes, a farmacias, hospitales o centros de salud.
Diseño ergonómico
El diseño ergonómico de los contenedores isotérmicos, con asas para facilitar la carga y descarga, facilita esas tareas y reduce el riesgo de caídas accidentales.
Higiénicos y lavables
Tanto el EPS como el EPP son inertes. Esto significa que no ofrece una superficie apta para la proliferación de microorganismos. En el caso del EPP, estos contenedores se pueden lavar con detergentes convencionales para asegurar la máxima asepsia entre usos.
Personalización de soluciones de embalaje
No todos los productos biosanitarios tienen el mismo tamaño. Tampoco son iguales todos los pedidos. Las soluciones de embalaje personalizadas permiten adecuar el tamaño y formato interior del embalaje a las necesidades de cada cliente.
Nuestro ID Lab aplica técnicas de ecodiseño incorporando subdivisiones internas para transportar fármacos a distintas temperaturas, con tamaños diferentes o cualquier otro requerimiento.
Por supuesto, también contamos con contenedores en diversas medidas estándar que puedes consultar en nuestro catálogo. Así son nuestros contenedores KOMEBAC COOL en EPP y las soluciones de embalaje con tapa en EPS. Estas alternativas no requieren diseño, prototipado y fabricación de molde y son siempre más asequibles e inmediatas.
Embalajes más sostenibles, retornables y reciclables
Todos nuestros contenedores en EPP o EPS son reciclables, ya que todos son monomateriales. Cumplen así con la exigencia marcada en el artículo 6 del futuro Reglamento de Envases y Residuos de Envases (RERE o, PPWR, por sus siglas en inglés).
Nuestros contenedores de EPP, además, son retornables y con una durabilidad media de hasta 10 años. Aunque su precio de salida pueda ser más alto que otras alternativas, la fiabilidad que aportan y su resistencia mecánica hacen que la inversión en esta innovación en embalajes farmacéuticos se amortice en poco tiempo.
Siguiendo las consignas de circularidad que dicta Bruselas y en línea con nuestra responsabilidad medioambiental, todos nuestros contenedores pueden fabricarse con un porcentaje de material reciclado mecánicamente: RELOOPS, en el caso de los contenedores de EPS, y RELOOPP, para los de EPP. Esta composición mixta sigue siendo apta para un completo reciclaje al final de ciclo y los convierte en contenedores ecoamigables.
En Knauf Industries somos expertos en soluciones con aislamiento térmico para el sector farmacéutico. ¡Pregúntanos por nuestros envases para productos biotecnológicos y encontraremos la mejor solución para tu laboratorio!
FAQ Contenedores Isotérmicos para Industria Farmacéutica
¿Qué tipo de productos farmacéuticos pueden transportarse en contenedores isotérmicos?
Ciertos medicamentos requieren conservarse en un rango de temperaturas frías. Por eso insulinas, vacunas, tabletas de quimioterapia, colirios y diversos inyectables, como la famosa toxina botulínica para quitar las arrugas o la eritropoyetina para casos graves de anemia, entre otros, se transportan en contenedores isotérmicos.
¿Cómo se garantiza la temperatura adecuada durante el transporte?
Si el vehículo no es refrigerado o no cuenta con una nevera eléctrica, es necesario utilizar contenedores isotérmicos para garantizar el rango de temperaturas.
¿Son los contenedores isotérmicos reutilizables?
Los contenedores isotérmicos de EPP para ser reutilizados, lo que los hace más sostenibles y económicos a largo plazo.


